Maridajes de verano: los mejores vinos para acompañar tus platos frescos

Cuando llega el verano, también cambia nuestra manera de comer. Buscamos platos más ligeros, recetas que puedan prepararse con antelación y, sobre todo, propuestas que nos permitan sentarnos a la mesa sin complicarnos demasiado. En esta época, una cena fría con quesos y curados, un gazpacho bien servido, una ensalada completa o una barbacoa entre amigos se convierten en auténticos clásicos.

Y aquí aparece una pregunta interesante: ¿qué vino elegir para acompañar los platos de verano?

Desde Bodegas Corral queremos proponerte algunos maridajes sencillos y apetecibles con nuestros vinos. Porque no hace falta reservar el vino para las grandes ocasiones. También puede ser el mejor compañero de una cena informal en la terraza.

Gazpacho, ensaladas y platos frescos: territorio blanco

Empezamos por uno de los grandes protagonistas del verano: el gazpacho. Tomate, pepino, pimiento, aceite de oliva y un buen punto de vinagre forman una combinación refrescante que pide un vino capaz de acompañarla sin imponerse.

Aquí encaja especialmente bien Don Jacobo Blanco, una opción fresca para servir bien fría y acompañar también ensaladilla rusa, ensaladas de tomate, pescados, mariscos o platos de verduras. Es de esos vinos que podemos tener preparado en la nevera cuando llega la hora del aperitivo.

Si queremos subir un punto la experiencia, podemos optar por Los Corrales de Moncalvillo Maturana Blanca 2022. Esta variedad autóctona riojana aporta personalidad y nos permite jugar con platos algo más elaborados: ensaladas con pescado ahumado, tartar, marisco, quesos suaves o incluso una buena ración de anchoas.

En nuestra selección de vinos de Bodegas Corral encontrarás estas y otras referencias para preparar tu propia combinación de verano.

Melón con jamón: un clásico que sigue funcionando

Hay platos que no necesitan presentación. El melón con jamón es uno de ellos. Dulce, salado, fresco y rápido de preparar, tiene todos los ingredientes para convertirse en protagonista de una comida veraniega.

Para acompañarlo, nuestro Don Jacobo Blanco vuelve a ser una buena elección. Su frescura ayuda a equilibrar el contraste entre el dulzor del melón y el carácter salino del jamón.

Y si la mesa incorpora otros aperitivos, como gambas, conservas, encurtidos o una selección de quesos tiernos, tendremos un maridaje todavía más completo.

Una cena fría de quesos y curados

Las noches de verano tienen su propio menú no escrito: una tabla de quesos, jamón, lomo, chorizo, salchichón, pan crujiente y algo de picoteo. No necesitamos mucho más para montar una cena con amigos.

Aquí podemos cambiar de registro y pasar a los tintos. Don Jacobo Crianza 2023 es una alternativa versátil para acompañar embutidos, quesos semicurados y platos fríos con mayor intensidad. Un vino pensado para esos momentos en los que la cena empieza con un “solo vamos a picar algo” y termina con la tabla completamente vacía.

Si buscamos más estructura, Altos de Corral Single Estate Crianza 2021 nos lleva a un terreno gastronómico más amplio. Su perfil resulta especialmente interesante junto a quesos curados, carnes frías y platos con sabores más marcados.

Barbacoa: cuando el verano se pone serio

Y llegamos a la barbacoa. Porque puede hacer mucho calor, pero eso nunca ha impedido encender las brasas.

Hamburguesas, chuletas, brochetas, costillas, verduras a la parrilla o carnes marinadas piden tintos con presencia. Don Jacobo Crianza 2023 funciona especialmente bien en barbacoas informales, mientras que Altos de Corral Single Estate Crianza 2021 es una buena opción cuando el menú gana intensidad.

Para quienes quieren salir de los caminos más habituales, proponemos Los Corrales de Moncalvillo Maturana Tinta 2022. Una referencia elaborada a partir de una variedad tradicional riojana que aporta personalidad a la mesa y que podemos reservar para carnes a la brasa, embutidos ibéricos y platos de sabores intensos.

El verano también se bebe despacio

Al final, el mejor maridaje de verano no tiene por qué ser complicado. Un gazpacho, una ensalada, melón con jamón, una tabla de quesos o una barbacoa pueden convertirse en el escenario perfecto para disfrutar de un buen vino.

Solo necesitamos elegir bien la botella, servirla a la temperatura adecuada y, sobre todo, tener buena compañía.

Porque el verano tiene sus propias reglas. Se come más tarde, se alargan las sobremesas y siempre parece haber sitio para una copa más.